Raíz

Raíz
POR MARÍA EUGENIA VIERA

Hay momentos en los que la vida nos llama a volver. No con palabras, no con certezas.
Más bien como un murmullo suave que insiste desde adentro.Volver a lo que fuimos. A lo que somos cuando nadie mira, a ese lugar donde no hace falta explicarse.

A veces el regreso no se anuncia, sucede en lo mínimo. En una prenda elegida sin pensar,
en un color que vuelve, en una textura que abraza distinto. Como si el cuerpo supiera el camino antes que la mente. La nueva colección se llama Raíz.
Y hay algo en ese nombre que no se elige, se reconoce.

Raíz es lo que sostiene, lo que permanece incluso cuando todo cambia.
Lo que no siempre se ve, pero habita. Es también afianzar desde dónde estoy.
Reconocer la historia que me trajo hasta acá, la trama de vínculos, de gestos, de herencias visibles e invisibles.

La comunidad que sostiene, la tradición que deja huella, lo conocido que, lejos de limitar, también abriga. Lo familiar como territorio, no solo como origen, sino como lugar al que podemos volver.

Pienso en las raíces como ese entramado silencioso que guarda historia, memoria, deseo.
Lo que heredamos, lo que aprendimos, lo que elegimos cuidar…y también lo que estamos listas para transformar.

Y en ese movimiento aparece otra pregunta, más íntima: ¿qué me nutre hoy? ¿de qué me alimento, más allá de lo visible?

Porque también hay raíces en lo que elegimos incorporar, en lo que nos hace bien. En lo que nos devuelve al cuerpo, a la calma, a lo propio. Y entonces aparece esa canción.
Como una certeza que no necesita explicación.“Yo te llevo dentro, hasta la raíz…”

Y no habla solo de otro, habla de todo aquello que nos habita, de lo que nos marca, nos atraviesa, nos construye. Porque encontrarnos no siempre es avanzar, a veces es detenerse.
Escuchar lo que insiste, volver a ese pulso propio.

Vestirse, en ese gesto cotidiano, puede volverse un acto íntimo.
Una pregunta suave: ¿desde dónde me estoy habitando hoy? ¿qué parte de mí necesita ser vista, sostenida, dicha?

Hay prendas que nacen desde ahí. No para imponer, sino para acompañar.Para sostener el cuerpo y también lo invisible.Para abrigar lo que todavía está en proceso.

Esta colección me encuentra en ese lugar, más raíz que superficie, más escucha que respuesta.

Tal vez de eso se trate, de dejar de buscar afuera lo que ya vive adentro.
De volver, sin apuro, de permitirnos sentir antes que mostrar. Porque cuando una mujer toca su raíz, no necesita explicarse. Se reconoce… y algo, muy adentro, florece.

 Y quizás, después de todo este recorrido, no se trate solo de entender, sino de hacer una pausa. De volver al cuerpo, de escucharnos un poco más profundo.Porque hay cosas que no se piensan,se sienten. Y entonces, si te resuena…buscá un momento para vos, sin apuro, sin exigencia.

Poné “Hasta la raíz” de Natalia Lafourcade, dejá que suene, que te atraviese. Cerrá los ojos si lo necesitás, respirá. Y dejá que aparezca eso que está en vos, eso que te sostiene.
Eso que vuelve, una y otra vez. Tal vez no tenga nombre, tal vez no haga falta, pero está.

Y cuando lo sientas, cuando algo adentro se acomode, vestite desde ahí. No para mostrarte, sino para habitarte. Porque cuando volvemos a la raíz, todo lo demás encuentra su lugar.

 

https://youtu.be/IKmPci5VXz0?si=DdalWEJE1uV-eaQr

 

https://open.spotify.com/intl-es/track/3lGMtkONrZdJ8kTCg6KIFf?si=2e01d29986a64e6e

0 comentarios

Dejar un comentario